En el mercado existe una gran variedad de aguas: mineral natural, purificada, filtrada, de osmosis inversa, de red. Entender las diferencias ayuda a tomar mejores decisiones para la salud diaria.
Agua mineral natural
El agua mineral natural proviene de fuentes subterráneas protegidas y emerge con una composición mineral constante. No recibe ningún tratamiento químico: su pureza y sus minerales son completamente naturales. En Uruguay, la normativa exige que el agua mineral natural mantenga la misma composición en origen y en la botella.
Agua filtrada o purificada
El agua filtrada o purificada es agua que ha sido tratada para eliminar impurezas. Los procesos de filtración y purificación pueden eliminar contaminantes, pero también remueven minerales benéficos. Muchas veces se remineralizan artificialmente luego del proceso.
¿Qué diferencia hace la fuente?
El origen del agua determina su composición mineral. Un acuífero protegido como el de Asencio, en Los Arrayanes, Río Negro, garantiza una pureza natural que ningún proceso de filtración puede replicar artificialmente.
La elección
Para una hidratación óptima con aporte mineral natural, el agua mineral natural es la mejor opción. La constancia en su composición y la ausencia de tratamientos químicos la convierten en una fuente confiable de hidratación y minerales esenciales.