El rendimiento deportivo depende en gran medida de un factor que muchos atletas subestiman: la hidratación. Una pérdida de apenas el 2% del peso corporal en agua puede reducir el rendimiento físico hasta un 20%.
Antes del ejercicio
La hidratación comienza mucho antes de la actividad física. Se recomienda consumir al menos 500 ml de agua en las dos horas previas al ejercicio. El agua mineral natural, con su contenido de electrolitos naturales, prepara mejor el organismo para el esfuerzo.
Durante la actividad
Durante el ejercicio, el objetivo es reponer los líquidos perdidos por la sudoración. Para actividades de hasta una hora, el agua mineral natural es suficiente. La presencia de sodio y magnesio naturales facilita la absorción y ayuda a mantener el equilibrio electrolítico.
Después del esfuerzo
La recuperación post-ejercicio requiere una rehidratación progresiva. El agua mineral natural con su composición equilibrada de minerales contribuye a restaurar el balance hídrico y favorecer la recuperación muscular.
La calidad del agua importa
No todas las aguas hidratan igual. El agua mineral natural como Asencio aporta, además de líquido, los minerales que el cuerpo pierde durante el esfuerzo físico.